Primarias socialistas y las ganas de acabar con ZP

Pasada ya una jornada desde que se celebrasen elecciones primarias en el PSOE, es tiempo de hacer una pequeña reflexión. Es día de resaca electoral, de análisis, valoraciones y he de reconocer que, algunas de ellas, me producen alguna carcajada.

Antes de nada, hay que felicitar al PSOE por todo el proceso. Las primarias están muy maquilladas para vender la idea bien y al final, tampoco es un periodo de serias reflexiones internas –para eso están los congresos–. Tan sólo es una lucha democrática por ver quién encabeza un proyecto ya que suponemos que las ideas son las mismas, proyectos sólo hay uno y el programa es único. Aún así, es importante dar poder de elección a las bases. Enhorabuena.

Eran tres comunidades y once municipios los que decidían candidato socialista, 35.000 afiliados llamados a las urnas. Lo cierto es que toda la atención estaba en Madrid y el poder de sus 18.000 afiliados. Éstos hablaron y decidieron que fuese Tomás Gómez quien liderase su proyecto de cambio con el 51,7% de los votos.

Zapatero pactó con Gómez las primarias, impulsó este proceso democrático frente a la imposición. No iba ser él quien las vetase cuando la Secretaría General la obtuvo en un proceso similar. ¿Cuál parece ser su pecado? Tomar partido por Trinidad Jiménez. Pero seamos justos, mantuvo la opinión de que era la mejor candidata, pero no se involucró y no hizo campaña por ella. Ni hubiese participado en su victoria, ni lo ha hecho en su derrota.

¿Qué hay de malo en tomar una posición en una elección entre dos posibilidades? No era Zapatero quien se presentaba a las primarias y no es el perdedor. Únicamente manifestó su opinión, pero como había otra distinta, pactó que la militancia decidiese. Decir que ha perdido es algo absurdo,  es cierto que su apuesta no ha salido adelante, pero hablar de postzapaterismo es desviar la atención.

El resultado de ayer no pone en cuestión su liderazgo.  Los socialistas madrileños  no eligieron a Trinidad Jiménez pero ¿Alguien ha preguntando a los votantes de Gómez si con su voto quieren castigar a Zapatero? ¿En algún momento Gómez se ha puesto en frente de Zapatero? Y en caso de que pudiéramos pensar que fue voto de castigo ¿Está en juego el liderazgo con una derrota de tan sólo un 1,7%? No exageremos, no dramaticemos y no saquemos las cosas de contexto. El problema es que algunos admiran este proceso, pretenden la misma solidez de liderazgo y otros, no derrochan oportunidad para machacar al Presidente aunque todo ello, coincide en las mismas personas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: